1.563.944 visitas desde enero de 2011 

La biblioteca más tremenda que puede imaginarse no es la de los libros que han sido de verdad escritos, o la de los que se quemaron o perdieron. La biblioteca más grande, la más necesaria, la más temible, sería aquélla que contuviera todas las cosas que los hombres han tenido frente a sus ojos y no han llegado a ver.

Antonio Muñoz Molina


Curiosidades científicas


¿Sangre caliente, o sangre fría?


Isaac Orobio de Castro, un heterodoxo del siglo XVII


Los propios dioses, ¿La mejor novela de Asimov?


Incidente trivial


Despiste alienígena


Incredulidad