Valentin Glushko



Valentin Petrovich Glushko fue un ingeniero aeronáutico ucraniano que, con el tiempo, se convertiría en uno de los padres del programa espacial soviético. Nacido el 2 de septiembre de 1908 en Odessa, ya desde muy joven comenzó a mostrar interés por todo lo relacionado con el espacio. Admirador de Konstantin Tsiolkovsky, mantuvo con él una intensa relación epistolar durante siete años, considerándose como su discípulo y sucesor tras la muerte de éste.

En 1925 inició sus estudios universitarios en Leningrado, y a partir de mayo de 1929 comenzó a ensayar con cohetes propulsores de combustible líquido. Sus éxitos no le libraron de correr la misma suerte que su colega Sergei Korolev, siendo ambos detenidos y deportados a Siberia en 1938 en el transcurso de una de las purgas estalinistas. Existe la sospecha de que Glushko pudiera haber delatado a Korolev, lo que originó una enemistad mutua que habría de acarrear consecuencias años después.

Pasado algún tiempo Glushko pudo retormar sus investigaciones aunque sin recuperar la libertad, y al terminar en 1945 la II Guerra Mundial fue enviado a la zona de ocupación soviética de Alemania para hacer acopio de cuanto pudiera del programa de cohetes nazi. Aunque se le escapó la presa principal, Wernher von Braun, que prefirió entregarse a los norteamericanos, consiguió capturar a varios técnicos alemanes de su equipo que, unidos a los rusos, procedieron a desarrollar y mejorar los motores de las bombas volantes V-2.

En años posteriores Glushko fue uno de los principales responsables del programa soviético de misiles balísticos, y más adelante pasó a formar parte, junto con Korolev y Vladimir Chelomei, del grupo de responsables del naciente programa espacial de la Unión Soviética. Especialista en motores, se vio obligado a colaborar con su rival Korolev que a su vez diseñaba las estructuras de los cohetes, lo que no contribuyó precisamente a que la relación entre ambos fuera fluida. De hecho, Glushko se opuso tenazmente al proyecto del gigantesco cohete N-1 ideado por Korolev, principalmente por las discrepancias entre ambos en lo referente al tipo de combustible a utilizar, ya que Glushko era partidario de los combustibles líquidos mientras Korolev se inclinaba por los criogénicos, es decir, gases enfriados y licuados.

Tras la muerte de Korolev en 1966 y la posterior cancelación del programa lunar ruso en 1974, Glushko pasó a ocupar el cargo dejado vacante por Vasili Mishin, que había sucedido a su fallecido rival. No perdió el tiempo, cancelando el proyecto del N-1 a la vez que comenzaba a investigar con sus propios cohetes, lo que daría como fruto la construcción del poderoso Energía.

Colmado de honores por el régimen soviético, Glushko falleció el 10 de enero de 1989, justo dos meses después del exitoso vuelo del Buran, impulsado por su cohete Energía.


Publicado el 6-11-2008
Actualizado el 9-1-2013