Un cuadro de san Diego pintado por Pedro Ruiz González





Pedro Ruiz González, nacido en la localidad conquense de Arandilla del Arroyo hacia 1640 y fallecido en Madrid en 1706, fue un pintor barroco que desarrolló su actividad artística en la segunda mitad del siglo XVII, un período que no fue precisamente brillante para España. Ruiz González se formó profesionalmente en Madrid, primero en el taller de Juan Antonio Frías Escalante y posteriormente con Juan Carreño de Miranda, uno de los pintores más significados, junto con Claudio Coello, en la corte madrileña de la época que los especialistas en arte denominan el barroco pleno.

Por consiguiente, su estilo se vio influido por sus dos maestros y en especial el segundo, como se puede apreciar contemplando sus cuadros, en su mayor parte de índole religiosa y también cultivó el retrato y los dibujos, aunque muchos de ellos se perdieron en diferentes incendios ocurridos en las iglesias en las que se conservaban. Una de sus obras más conocidas es Carlos II ante la Sagrada Forma, precedente del cuadro homónimo de Claudio Coello. Pintado en 1683, se conservó en la desaparecida iglesia madrileña de San Luis hasta el incendio de la misma de 1936. Pese a que inicialmente se le dio por perdido, en la actualidad se conserva en el Museo de Arte de Ponce, en Puerto Rico.

El cuadro de san Diego fue pintado en 1694, por lo que fue una de sus últimas obras. Es un óleo sobre lienzo con unas dimensiones de 82 × 61 centímetros y se desconoce su procedencia, perteneciendo actualmente a una colección particular. Entre junio y julio de 2007 formó parte de la exposición Pedro Ruiz González, pintor madrileño, organizada por el Centro Cultural Conde Duque de Madrid.

En lo que respecta a la temática del cuadro, éste reproduce el tradicional milagro de las rosas que el santo, con el rostro iluminado, sostiene en el regazo del hábito mientras con la mano libre alza una cruz. Como concesión al barroco abundan los putti -angelotes-, dos le los cuales portan una filacteria haciendo alusión a la frase Dulce lignum, dulces clavos que la tradición le atribuye. En la parte superior aparece la paloma símbolo del Espíritu Santo iluminándolo, y al fondo se aprecia un claustro que pudiera ser el del desaparecido convento de San Diego.

Lo más llamativo quizás pueda ser el rostro, más realista -por denominarlo de alguna manera- de lo habitual en el barroco, donde se acostumbraba a idealizar y suavizar los rasgos máxime tratándose de santos.

En cualquier caso, se trata de un excelente cuadro.




Bibliografía

Algunas noticias sobre el pintor Pedro Ruiz González
San Diego de Alcalá. Ruiz González, Pedro
Pedro_Ruiz_González (Wikipedia)


Publicado el 12-8-2025