La presencia de san Diego en Medina de Rioseco





Fachada de la iglesia de San Francisco



Medina de Rioseco es una ciudad de 4.500 habitantes situada al norte de la provincia de Valladolid, en la comarca de Tierra de Campos de la cual es una de sus principales poblaciones. Situada en un cruce de caminos entre Valladolid, León, Toro y Palencia, cuenta con una notable historia en la que destaca su condición de sede, durante varios siglos, del Almirantazgo de Castilla. Cuenta también con un no menos importante patrimonio artístico que abarca varias iglesias, algunas de ellas monumentales, un casco antiguo típicamente castellano con su calle Mayor soportalada, declarado conjunto histórico artístico en 1965, una Semana Santa declarada de interés turístico internacional en 2009 y uno de los ramales del Canal de Castilla, entre otros atractivos.




Retablo mayor. San Diego está marcado con el óvalo rojo


Razones hay sobradas para visitarla, pero en esta ocasión me voy a centrar en una imagen de san Diego que encontré en una de sus iglesias, la de San Francisco, que perteneció al convento homónimo desamortizado en el siglo XIX del cual tan sólo se conservan ésta y restos del claustro. La iglesia es un monumental edificio construido a finales del siglo XV en estilo gótico por los Almirantes de Castilla, los cuales la convirtieron en su panteón familiar. Se encuentra ubicada al sur del casco urbano, cercana a la puerta de Zamora y frente al lugar en el que se alzaba el desaparecido palacio de los Almirantes.

El retablo mayor, también notable, fue tallado en el siglo XVIII en estilo barroco, atribuyéndose su autoría a Francisco de Sierra y Esteban López. Está presidido por una imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, y cuenta con un amplio programa iconográfico de santos franciscanos en el que cabía esperar que pudiera estar representado el lego complutense.




Imagen de san Diego


Y lo estaba, en un lugar además muy accesible: en el piso inferior, a la izquierda del sagrario tal como indico en la fotografía. La imagen, coetánea del retablo, representa a san Diego con sus atributos más habituales, el hábito recogido sosteniendo las flores del conocido milagro, y la mano izquierda alzada sosteniendo una cruz, por lo cual pese a no estar rotulada la peana, su identificación fue inmediata y sin posible margen de error.

Poco más es lo que puedo añadir al respecto, puesto que salvo en la página de turismo de Medina de Rioseco no he logrado encontrar bibliografía específica sobre el retablo y sus imágenes.




Tabla de san Diego perteneciente al coro de San Francisco
Fotografía de José Prieto


No acaba aquí la iconografía de san Diego conservada en Medina. Cuando visité la monumental iglesia de Santa María de Mediavilla nos explicaron que la sillería del coro y una reja plateresca fueron desmontadas en 1854 de la iglesia de San Francisco e instaladas en Santa María. Dada su procedencia consideré posible que entre las representaciones de santos franciscanos que la decoraban se encontrara una correspondiente a san Diego; pero lamentablemente la reja estaba cerrada, por lo que no pude acercarme a la sillería para comprobarlo.

Fue algunos días después, intercambiando información y fotografías con don José Prieto, cuando éste confirmó mis sospechas enviándome la fotografía del respaldo de uno de los asientos del coro representando del lego complutense; hay que añadir que esta sillería, realizada en el siglo XVIII, presenta la peculiaridad de que e tos respaldos no están decorados con relieves tallados en madera, como suele ser lo más habitual, sino pinturas sobre tabla.

Tal como se puede apreciar en la fotografía san Diego aparece portando una cruz, una de sus iconografías más habituales junto con la del milagro de las rosas. Es de autor anónimo y tiene unas dimensiones de 120 × 40 centímetros.

Lo que no me resultó posible fue identificar en qué lugar de la sillería se encontraba situado san Diego; aunque tuve la precaución de tomar fotografías de las diferentes zonas del coro con la intención de estudiarlas en casa, éstas no me aportaron ninguna información útil ya que al no estar el coro iluminado no las conseguí con la suficiente definición, a lo que hay que sumar los ángulos muertos que me ocultaban parte de él. Asimismo, tampoco pude encontrar en internet fotografías detalladas. Por ahora habrá que conformarse con esto, que no es poco, a la espera de poder situar su ubicación exacta.


Publicado el 9-8-2025
Actualizado el 14-8-2025