Dura lex, sed lex



-Póngase en pie el acusado -ordenó el juez con talante severo.

Éste, acuciado por su abogado, se incorporó de su asiento con la torpeza propia de quien siente estar inmerso en un sueño; o mejor dicho, en una pesadilla.

-Vistos y considerados los antecedentes del caso, cuya investigación policial ha aportado pruebas indubitables, acerca de la presunta violación por parte del acusado de las Leyes de Protección Animal, Sanidad Pública, Preservación del Medio Ambiente y Moralidad Pública junto con otras normativas de rango inferior, lo cual incurre en delito grave sin posibles atenuantes dadas las circunstancias en las que éste fue cometido...

Hizo breve pausa, más para los espectadores que el mediático juicio había multiplicado que para el desdichado reo el cual, cabizbajo, asistía impotente a la consumación de su condena y continuó:

-Queda probado, conforme a las exposiciones del Ministerio Fiscal y la acusación particular, que el acusado fue descubierto en flagrante delito mientras procedía a cocinar -el magistrado engoló la voz- ¡una tortilla, y por si fuera poco de dos huevos! a sabiendas de la prohibición absoluta de poseer, vender, manipular o ingerir cualquier alimento de origen animal. Con el agravante -añadió- de su negativa a comunicar a los agentes del orden, tal como era su obligación de ciudadano, la procedencia de los citados huevos.

»Por consiguiente, y conforme a la autoridad que legalmente tengo conferida, condeno al acusado a dos años de reclusión que, al carecer de antecedentes penales, no le serán aplicables mientras no incurra en una nueva condena. Asimismo, y durante el tiempo que resulte necesario, estará obligado a asistir a clases de reeducación que le ayuden a apreciar las ventajas para la salud de una dieta vegana, así como lo intolerable del maltrato animal en cualquiera de sus posibles vertientes, incluido su encierro y explotación para expoliarlos de productos que les son propios como la leche, los huevos o la miel, para todos los cuales, así como para -hizo un gesto de horror- la carne existen sustitutos perfectos e incluso superiores de origen exclusivamente vegetal.

Tras un enérgico mazazo que dio fin al juicio el juez se retiró, mientras el reo era conducido fuera de la sala por dos policías entre los murmullos de los asistentes al juicio.


Publicado el 8-10-2025