Fallo de guión
El jedi renegado se interpuso en su camino obligándole a detenerse, al tiempo que dibujaba amenazadoras fintas con la espada láser. Han Solo, con gesto de hastío, desenfundó el bláster descerrajándole un tiro.
Pero su enemigo lo desvió fácilmente con el arma ígnea, al tiempo que esbozaba una sonrisa siniestra.
¡No puede ser! -exclamó perplejo-. En la otra película este truco funcionaba perfectamente.
Por desgracia no le dio tiempo a efectuar más disparos, ya que instantes después el mortal filo del láser le atravesaba el cuerpo.
Publicado el 3-3-2025