Ahora que muchos usuarios de teléfono tenemos
una tarifa plana que suele incluir la gratuidad para las llamadas a
teléfonos fijos nacionales, muchas empresas y todas las grandes
compañías han implantado sus líneas de atención al
cliente o de información con los prefijos 901 y 902, ambos con coste.
Por si fuera poco, pese a que todos los 901/902 están adscritos a un
número normal, se suelen negar por sistema a comunicar este
último, lo que causa un gasto innecesario que no resulta posible evitar,
máxime cuando suelen forzarte además a largas esperas... con el
contador corriendo.
Lo más grave de todo es que estas
marrullerías tienen lugar con la connivencia de la
Administración, que no sólo no les obliga a dar los dos
números para que cada cual elija el que más le convenga, sino que
además es ella misma la que también recurre a los 901/902, como
ocurre por ejemplo con los teléfonos de atención al
público de Hacienda. Como dice el refrán, además de
cornudos, apaleados.
ACLARACIONES A LOS COMENTARIOS
DE LOS LECTORES1
Cuando escribí ayer esta carta todavía
no conocía la noticia, publicada en ABC, de que en Cataluña se va
a poner coto a este abuso obligando a las empresas a habilitar un
teléfono gratuito de atención al cliente.
Ojalá la iniciativa se extienda al resto de
España, y ojalá sea lo antes posible.
1 La carta fue publicada en la
edición electrónica de 20 Minutos, suscitando una serie de
comentarios entre los lectores a los que respondí con esta
puntualización.