Pequeño, pero no tanto





Fotografía de Mimas tomada por la sonda Cassini en 2010



El 7 de febrero de 2024 el diario ABC publicaba en su edición digital el artículo titulado Mimas, la luna más pequeña de Saturno, puede ocultar un joven océano en su interior, donde se hacía eco de la sospecha de los astrónomos de que este satélite de Saturno, al igual que otros satélites helados de éste u otros planetas, podría albergar en su interior agua líquida. La noticia es interesante y está bien explicada, pero el gazapo se esconde precisamente en el titular ya que Mimas no es ni de lejos la luna más pequeña de Saturno. De hecho, basta con consultar una tabla astronómica donde vengan recogidos todos los satélites de Saturno para comprobar que de los 146 que se conocen hasta el momento Mimas ocupa el séptimo lugar por tamaño, lo que quiere decir que los 139 restantes son más pequeños, e incluso mucho más pequeños, que éste.

Sin embargo, si leemos el inicio del artículo, nos encontramos con una pequeña diferencia:


“Mimas, la más pequeña e interior de las lunas principales de Saturno...”


Porque la palabra principal es aquí clave, ya que descarta a la mayoría de la nutrida cohorte de tributarios del planeta, simples pedruscos de dimensiones muy reducidas. No obstante la afirmación sigue sin ser del todo precisa, aunque dependerá de como consideremos el concepto de luna principal. Si es por su tamaño sí son ciertas ambas afirmaciones, la del tamaño y la de la cercanía al planeta, siempre que consideremos tan sólo el conjunto de los satélites con forma esférica que, en orden de distancia a Saturno, son Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán y Japeto. Pero si además del tamaño tenemos en cuenta que describan órbitas regulares (los astrónomos entienden como tales a las que presentan valores reducidos de excentricidad e inclinación respecto al ecuador del planeta) habría que incluir también a Hiperión, no mucho menor que Mimas (aunque su forma es irregular) y situado entre Titán y Japeto. Por su parte, si ponemos como límite de tamaño los 100 kilómetros se sumarían otros tres más: Febe (exterior a Japeto), Jano y Epimeteo, estos dos últimos interiores respecto a Mimas.

Quizás piensen ustedes que estas sutilezas técnicas no tienen demasiada importancia en un artículo de divulgación, y no les faltará razón; pero si bien la inclusión del adjetivo principal permite considerar razonablemente correcta la afirmación de la autora del artículo, que no es cuestión de ponernos pejigueros, no ocurre lo mismo con el titular precisamente por la ausencia de éste, que lo convierte en erróneo.

No es casualidad, mucho me temo, que con una desagradable frecuencia artículos bien redactados acaben masacrados por titulares equivocados, cuando no desastrosos o descaradamente sensacionalistas; y si bien es cierto que un titular ha de contar con un texto breve a la par que llamativo, pienso que no todo vale a la hora de recabar la atención del lector. Será por desinterés, por negligencia o simplemente por ignorancia, vete a saber, pero en cualquier caso debería ponerse más cuidado.


Publicado el 19-2-2024