Saturno V



Cohete lanzador, desarrollado en los años 60 del pasado siglo por los Estados Unidos como impulsor del Proyecto Apolo.

Diseñado por Werner von Braun, el Saturno V es el cohete más potente jamás fabricado por la industria astronáutica, con excepción quizá del fallido N-1 soviético. Diseñado en el Marshall Flight Center de Huntsville, Alabama, era un auténtico coloso que medía un total de 110 metros de altura y 10 metros de diámetro máximo, pesaba casi 3.000 toneladas y podía poner en órbita terrestre una carga útil de 118 toneladas, que se reducía a “sólo” 47 en el caso de una misión lunar. Su combustible era queroseno para la primera etapa e hidrógeno líquido para las dos restantes, junto con oxígeno líquido como comburente.

El Saturno V constaba de tres etapas. La primera, responsable del despegue, medía 42 metros de altura por 10 de diámetro, y se propulsaba con cinco enormes motores responsables de los primeros 60 kilómetros de ascenso. La segunda etapa, de 25 metros de altura y otros 10 de diámetro, contaba también con otros cinco motores de menor empuje, ya que cuando comenzaba a actuar la atracción de la gravedad era ya menor, amén de que no tenía que desplazar el enorme peso de la primera etapa. Con ella lo que quedaba del cohete ascendía hasta unos 185 kilómetros de altura.

La tercera etapa, por último, era la más pequeña, con 18 metros de altura y unos 6,5 de diámetro. Tan sólo tenía un único motor cuya misión ya no era la de poner en órbita a la cápsula Apolo, sino la de llevarla hasta la órbita lunar y posteriormente retornar a la Tierra, razón por la que también se la denominaba módulo de servicio. Una vez terminada la misión, y ya de nuevo en órbita de la Tierra, la cápsula se desprendía de esta fase, que quedaba abandonada en el espacio.

El primer Saturno V fue lanzado el 9 de noviembre de 1967 para el vuelo de prueba del Apolo 4, un ensayo no tripulado, y también se utilizó tanto para el Apolo 6, último vuelo no tripulado, como para todos los vuelos tripulados a excepción del Apolo 7, hasta que con el Apolo l7 llegó la cancelación del programa.

La interrupción del Proyecto Apolo cuanto todavía quedaban otras tres misiones previstas -los Apolo 18 a Apolo 20 hizo que, asimismo, quedaran lanzadores Saturno V sobrantes. Uno de ellos se utilizó para poner el órbita el laboratorio espacial Skylab.

Una variante del Saturno V fue el Saturno IB, de menor potencia y diseñado para alcanzar una órbita terrestre, pero no para alcanzar la Luna.


Publicado el 8-11-2008