Los Santos Niños en España
La parroquia de Barcelona



Fachada principal de la iglesia de los Santos Niños de Barcelona (izquierda) y portada (derecha)


Como es sabido, en los siglos posteriores al martirio de los Santos Niños su culto se extendió por buena parte de la Península Ibérica. De hecho, y aun contando con que las crónicas de estas épocas son sumamente oscuras e incompletas, se puede afirmar que Compluto se debió convertir en un importante centro de peregrinación al abrigo del culto a las reliquias de los dos pequeños mártires; sólo así se explica que uno de los principales santos del período visigodo, san Fructuoso del Bierzo, fundara por todo el noroeste de España y norte de Portugal numerosos monasterios consagrados a los santos Justo y Pastor, el más conocido de los cuales es el de la berciana localidad de Compludo (curiosa también la coincidencia de topónimos), situada en las cercanías de la ciudad de Ponferrada.


Tímpano (izquierda) y detalle de la inscripción (derecha)


Otro personaje importante en nuestra historia sería san Urbicio, un monje francés que recogió las preciadas reliquias cuando los invasores musulmanes penetraron en España trasladándolas al sur de Francia, de donde pasarían posteriormente a la ciudad francesa de Narbona y a la española de Huesca, extendiéndose su culto por Cataluña, Aragón y el sur de Francia.

Así, no es de extrañar que una de las iglesias más antiguas de Barcelona esté consagrada precisamente a los patronos alcalaínos. De hecho, la parroquia barcelonesa de los Santos Niños no es uno más de entre todos los templos consagrados a estos mártires en España, sino una de las más importantes no ya de Cataluña, sino de toda la nación española, y también de los más antiguos. La mejor guía para conocerla es sin duda el libro publicado por F.P. Verrié en 19441, el cual tuve la suerte de adquirir años atrás y que, supongo, debe de estar completamente agotado.


Torre (izquierda) y relieves de los Santos Niños ubicados en ella (derecha, fotografía de Jesús Oliver-Bonjoch)


Aunque mi intención no va más allá de esbozar una breve reseña de esta iglesia, su importancia histórica y artística es tal que resulta preciso reflejarla siquiera sea de una forma somera. Ubicada en pleno corazón de la Barcelona medieval, dentro del antiguo recinto de la muralla romana, pasa por ser uno de los más antiguos templos de la capital catalana, e incluso una arraigada leyenda (desmentida por Verrié) le atribuye el honor de haber sido la primitiva ubicación de la sede arzobispal barcelonesa. De su antigüedad, no obstante, no cabe la menor duda, pese a que debido a una reedificación en el siglo XIV el templo actual sea gótico, ya que en su interior han sido encontrados algunos vestigios arquitectónicos datados en el siglo VII, en pleno período visigodo.

Recientes excavaciones, cuyos resultados fueron dados a conocer en enero de 20122, revelaron la existencia, bajo los cimientos de la iglesia, de importantes restos arqueológicos de época romana cuyo origen no ha podido ser determinado con exactitud, aunque los arqueólogos creen que se trataba de un gran edificio público de probable uso religioso, quizá dedicado al culto cristiano. En cualquier caso, habrá que esperar a que las excavaciones avancen lo suficiente -existe la intención de redactar un nuevo proyecto arqueológico- para que la iglesia de los Santos Justo y Pastor pueda desvelar todos sus secretos.

En cualquier caso, las crónicas medievales citan su fundación por Ludovico Pío, el hijo de Carlomagno, aunque cabe la posibilidad, a tenor de lo comentado en el párrafo anterior, de que en realidad se tratase de una reedificación de una antigua iglesia visigoda tras la reconquista de Barcelona por los monarcas carolingios a principios del siglo IX.



Plano de la iglesia de los Santos Niños de Barcelona, tomado del libro de Verrié


Es muy poco lo que se sabe de como debió de ser el templo anterior a la construcción del edificio actual, siendo posible que reedificaciones posteriores a la fundación -o refundación- carolingia hicieran de él una construcción románica, al menos en algunas partes del mismo. En lo que respecta a la iglesia gótica, su construcción fue iniciada en 1342, consagrándose el altar en 1360. No obstante las obras continuarían durante muchos años, no terminándose hasta mediados del siglo XV. Todavía tardaron mucho más las de las dos torres proyectadas, de las cuales tan sólo sería terminada una en fecha tan tardía como 1572. La iglesia sufrió importantes modificaciones en el siglo XVIII y una restauración a finales del XIX fruto de la cual es la actual portada, de estilo neogótico, en cuyo tímpano se aprecia a la Virgen de Montserrat flanqueada por los dos hermanos mártires arrodillados en posición orante. Bajo las figuras una inscripción en latín reza lo siguiente:


UNA ES CUM PUERIS JUSTO ET PASTORE BEATIS
VIRGO NIGRA ET PULCHRA NOSTRA PATRONA PIA


La iconografía exterior de los Santos Justo y Pastor se completa con unos relieves situados, a gran altura, en la torre.


Dos vistas del tabernáculo del altar mayor


El retablo mayor, encargado en 1522 al artista Damià Forment -autor del retablo mayor del monasterio de Poblet- fue finalmente realizado, tras la rescisión del contrato, por Martín Díez de Liatzasolo y Juan de Tours, que iniciaron sus trabajos en 1531. Los trabajos avanzaron con lentitud no viéndose acabados hasta 1542, aunque las labores finales de ornamentación llevadas a cabo por otros artistas se prolongaron hasta al menos 1571. De ese retablo renacentista, hoy desaparecido, se conserva una descripción de 1549 gracias a la cual sabemos que en la parte central se encontraban dos imágenes de bulto -es decir, esculturas exentas- de los santos Justo y Pastor, flanqueadas por relieves con la historia de su martirio.


Imágenes de los Santos Niños del tabernáculo (izquierda) y detalle de las mismas (derecha)


Aunque Ponz llegó a conocerlo en la segunda mitad del siglo XVIII, no mucho después el retablo había desaparecido, planteándose la construcción de uno nuevo -el actual- según un proyecto de 1804 realizado entre los años 1816 y 1832. Éste tiene forma de tabernáculo, está presidido por una imagen de la Virgen de Montserrat, y sobre él se alzan unas tallas policromadas de los titulares del templo obra del escultor Salvador Gurri.

Conserva también la iglesia barcelonesa reliquias de los Santos Niños, traídas desde Narbona en 1406 merced a la mediación de Violante de Aragón, hija de Juan I de Aragón y esposa de Luis II de Anjou, señor de Provenza y rey de Jerusalén y Sicilia. También, siguiendo una costumbre catalana, editó unos Gozos, una especie de aleluyas en honor de sus titulares para cuyo conocimiento más extenso remito al artículo correspondiente.



Gozos de la parroquia de Barcelona


Como era de esperar, la presencia de la parroquia de los Santos Niños ha dejado su huella indeleble en el callejero barcelonés. Así, la plaza sobre la que se abre su entrada principal lleva el nombre de plaza de Sant Just, y una de las calles que arrancan de ella se denomina calle de la Palma de Sant Just. Por último un pequeño callejón que se abre al ábside, resto de una antigua calle desaparecida, ostenta el nombre de Calle de Detrás de San Justo o, en catalán, de Rera Sant Just.


Los Santos Niños en el callejero barcelonés


Para terminar, deseo mostrar mi agradecimiento a dos amigos, el alcalaíno Félix González Pareja por la cesión de los Gozos, y al barcelonés Carles Quintana por la de varias fotografías.




1 Verrié, F.P. La iglesia de los santos Justo y Pastor de Barcelona. Editorial Aymá. Barcelona, 1944.

2 Diario EL PAÍS, edición de Cataluña del 16-1-2012.

Ver también Los Santos Niños en España. La vidriera de la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.

Ver también Los Santos Niños en España. Los Goigs de Cataluña.


Publicado el 2-8-1986, en el nº 1.011 de Puerta de Madrid
Actualizado el 2-2-2012