La parroquia de san Diego del madrileño barrio de Vallecas






Dos vistas del exterior de la parroquia


Al sur de Madrid, en el barrio de Vallecas, se encuentra la parroquia de San Diego. Concretamente está en la esquina que forman la avenida de San Diego -obviamente dedicada al santo complutense- y la calle de Sierra Molina, no muy lejos de la estación de tren de Entrevías.

Enclavada en el corazón de un barrio tradicionalmente obrero, gracias a una lápida adosada a su fachada sabemos que la iglesia fue fundada en 1940, recién terminada la Guerra Civil. Otras fuentes especifican algo más: la construcción del edificio comenzó, efectivamente, en 1940, pero éste no fue terminado hasta 1946. No obstante es de suponer que el culto comenzara antes en unas instalaciones provisionales. Asimismo, en años posteriores se irían habilitando las dependencias parroquiales anejas, así como un colegio.

Pese a su relativa modernidad, y por fortuna, su estilo arquitectónico sigue trazas clásicas, sin que tenga nada que ver con las extravagancias que se empezaron a poner de moda no muchos años después y que todavía hoy siguen imponiendo su tiranía estética, si es que se puede considerar como tal. Pero ésta es ya otra historia.





Dos vistas del interior de la parroquia


Aunque la parroquia cuenta con página web propia, ésta está volcada en los aspectos pastorales de la misma, sin que aporte demasiados datos de interés histórico o artístico. Por ella sabemos que la parroquia está al cargo de los terciarios franciscanos (Tercera Orden Regular, o TOR).

Así pues, la descripción que hago a continuación se apoya fundamentalmente en la visita que hice hace unos días. La fachada, como se puede apreciar en la fotografía, sigue un diseño neogótico muy estilizado, con una vidriera sobre la portada ojival y una torre campanario de dos cuerpos aneja, la cual recuerda a sus homólogas renacentistas. Tras la portada se abre un pequeño porche en el que una puerta con arco de medio punto conduce al interior de la iglesia, al cual se accede por dos pequeñas entradas laterales.


Vista del coro (izquierda) y de la vidriera (derecha)


La iglesia es de una sola nave con capillas laterales corridas a ambos lados. Estas capillas laterales están separadas de la nave principal por arcos de medio punto. La nave está cubierta a su vez por una armadura de vigas -aparentemente de madera- y escayola soportada por arcos ojivales que arrancan de la pared a la altura del primer piso, por encima de las capillas.

A los pies de la iglesia se alza un coro alto en cuya pared se abre la vidriera que da a la fachada, en la cual está representado san Diego.





El presbiterio, con la imagen de san Diego


El testero del presbiterio carece de retablo, aunque cuenta con un espacio central que, en cierto modo, oficia como tal pintado de otro color y rodeado por una cenefa rematada, en la parte alta, por un escudo de la orden franciscana.

En su interior, y alzada sobre una peana, se encuentra una imagen a tamaño natural del santo titular del templo, la única existente en todo el presbiterio. Aunque carezco lamentablemente de datos acerca de su autoría, cabe suponer que sea contemporánea de la parroquia. Su diseño es clásico -aunque se aprecia claramente que no es antigua- y representa al lego franciscano en su tradicional postura de dar pan a los pobres con la mano derecha mientras la izquierda soporta un puñado de rosas, en clara alusión al tradicional milagro del santo.


Imagen de san Diego


Según la página web de la parroquia se conserva asimismo un cuadro -que no pude ver en la iglesia, por lo que debe de encontrarse en el interior del complejo parroquial- que parece ser copia de un cuadro original de José de Ribera, el Españoleto, propiedad de la catedral de Toledo.




Rótulo exterior de la parroquia




Lápida del porche


La iconografía se completa con diversas imágenes de desigual valor artístico, entre las cuales destaca un crucifijo del siglo XVIII presumiblemente traído de algún templo anterior.




Escudo situado en el porche de entrada al templo




San Diego en el callejero madrileño




Rótulo de la avenida de San Diego


Como ya he comentado al inicio del artículo, la vía urbana en la que se alza la parroquia lleva el nombre de avenida de San Diego, más por su longitud que por su anchura. Su nombre se debe, evidentemente, al de la parroquia, ya que con anterioridad a la construcción de ésta se denominaba Camino de Yeseros, por ser éste el que conducía desde las canteras de yeso del pueblo de Vallecas hasta el centro de Madrid.

Esta avenida se inicia en la confluencia de Monte Igueldo con Convenio, junto a las vías de la línea férrea Madrid-Barcelona y muy cerca de la M-30, y acaba en el arranque de la avenida de Pablo Neruda, junto a la sede de la Asamblea de Madrid. Es bastante larga, y discurre paralela -aunque separada varias manzanas- de la citada línea férrea, a la altura de la estación de Entrevías.

Además de la avenida, la guía de la capital recoge la existencia de una calle, una plaza, una travesía y una colonia. Aunque todas ellas están en Vallecas, la única vecina de la avenida es la travesía, situada al final de la misma. La calle está más al norte, junto a la avenida de la Albufera y cercana a la estación de metro de Buenos Aires. La plaza y la colonia, por último, están más al este, en dirección a la estación de Vallecas y al sur de la anterior.


Publicado el 12-5-2010