Otros Quijotes en Alcalá



Con motivo de que Alcalá estuviera sumida en una febril Quijotemanía a raíz de la celebración en 2005 del cuarto centenario de la publicación del Quijote, no pude evitar la tentación de escribir sobre este tema, pese a no ser uno de los más habituales míos... pero lo di por bien empleado aunque, eso sí, consciente de mis limitaciones procuré no meterme en camisas de once varas, que cervantistas los hay y los ha habido muchos y muy ilustres, y no era cuestión de que un profano tuviera la osadía de pretender emularlos, aunque no faltaran entonces quienes carecieron de estos escrúpulos.

Así pues, huyendo de todo intento de falsa erudición me limité entonces a colaborar modestamente a la celebración del centenario del Quijote reproduciendo las fotografías de dos curiosas esculturas que representan al Caballero de la Triste Figura y que curiosamente están en la propia Alcalá, lo que a buen seguro no impide que sean poco conocidas, al menos la que se encuentra más alejada del centro de la ciudad.

Estas dos esculturas tienen en común varias circunstancias: reproducen de forma estilizada -aunque no abstracta- la figura del Quijote, están forjadas en hierro, corresponden a iniciativas particulares y se encuentran adosadas a sendas fachadas, por lo que debería considerárselas más bien como relieves. Nada sé ni de su gestación ni de sus autores, aunque no me extrañaría que el taller de los hermanos Prades pudiera estar detrás de alguna de ellas, pero en cualquier caso se trata de dos aportaciones interesantes al patrimonio escultórico de la ciudad junto con otras, ajenas en esta ocasión a la iconografía de la novela cervantina, que en un futuro recordaré en estas mismas páginas.


Quijotes de Las Cuadras de Rocinante (izquierda) y de la calle Gil de Andrade (derecha)


La primera de ellas adorna la portada de Las Cuadras de Rocinante, un céntrico bar situado en la esquina de las calles Mayor y Carmen Calzado, con lo cual a buen seguro la mayoría de ustedes estarán hartos de pasar por delante suyo, lo que no impide que pueda pasar relativamente desapercibida al estar tan integrada en el paisaje urbano. La segunda está bastante más recóndita, ya que se encuentra adosada a la fachada exterior de un portal de la calle de Gil de Andrade, en el barrio de Juan de Austria. La presencia de unos setos entre el edificio y la acera contribuye a camuflarla, pero no obstante merece la pena contemplarla. Estos dos Quijotes presentan una cierta similitud dentro de sus respectivos estilos, y probablemente provengan de la misma época, me arriesgaría a decir que quizá hacia la década de los setenta.

Con posterioridad a la publicación del artículo original encontré varios Quijotes más, siempre sin salir de Alcalá, al igual que los anteriores fruto todos ellos de iniciativas particulares y situados en su mayor parte en interiores. Dejo fuera de este artículo, por tener dedicado uno propio, los motivos escultóricos de la calle Mayor y la glorieta del Chorrillo.

Desde el 4 de noviembre de 2008, tal como reza en la placa que conmemora su inauguración, el patrimonio artístico de nuestra ciudad se ha visto incrementado con una escultura bautizada como Don Quijote y sus sueños obra en bronce del escultor Pedro Requejo Novoa, el mismo que fundiera las estatuas de Don Quijote y Sancho Panza que desde abril de 2005 descansan de sus fatigas frente a la casa natal de su autor. Se trata de una estatua de bronce de tamaño natural y posición sedente, de estilo muy parecido al de sus "vecinos" y de notable valía artística, en la cual se representa al Caballero de la Triste Figura con un libro en la mano izquierda y una espada en la derecha, en alusión a su condición de lector de libros de caballerías.


Don Quijote y sus sueños, obra de Pedro Requejo Novoa, en el restaurante Maimónides


Lo curioso de esta escultura es que se trata de una iniciativa privada promovida por el propietario del restaurante Maimónides, el cual con toda lógica la ha colocado en el interior de este establecimiento hostelero. Así pues, aunque se encuentra en plena calle Mayor, frente a la casa de Cervantes y de las esculturas hermanas, y más concretamente en la acera opuesta, será preciso entrar al interior del restaurante para poder contemplarla... algo que realmente merece la pena.

También en la calle Mayor, en esta ocasión en la cafetería Oh, la, lá, nos encontramos con una abundante decoración cervantina entre la que destacan dos elementos alusivos al Quijote, un relieve que reproduce la fachada de la Universidad con uno de los atlantes sustituido por una representación del Quijote -el otro recuerda al propio Cervantes- en actitud meditativa, y un cuadro de azulejos que reproduce un dibujo antiguo del Quijote. Gracias al rótulo existente al pie de este último sabemos la fecha en la que fue realizado -y probablemente también el resto de la decoración-, 2005, coincidiendo con el IV centenario de su publicación.


Representaciones del Quijote en la cafetería Oh, la, lá


Otro Quijote se encuentra ubicado en el escaparate de la heladería Dall'agnese Venezzia, en la plaza Cervantes. Se trata de una curiosa escultura de aspecto metálico, que representa al Caballero de la Triste Figura con una espada en la mano derecha y un libro, que está leyendo, en la izquierda. Aunque se trata de un evidente reclamo comercial , no por ello deja de tener interés en una ciudad como Alcalá en la que, pese a todo, Cervantes y su obra se siguen explotando mucho menos de lo que resultaría posible.



Quijote de la heladería Dall'agnese Venezzia


Ésta tiene un estilo muy parecido -probablemente ambas estén salidas de la misma mano- de otra que fotografié en el escaparate de Ramírez, una veterana tienda de regalos de la calle Mayor.



Quijote de la tienda de regalos Ramírez


No muy lejos de allí, en el popular Indalo, un bar de la calle de Libreros, se encuentra otro Quijote más, hermano de los dos anteriores y prácticamente igual al de la heladería.



Quijote del bar Indalo


En la entrada de este mismo establecimiento el visitante se verá flanqueado asimismo por sendas tallas en madera de don Quijote y Sancho Panza, ambas de alrededor de un metro de altura, con pátina oscura y sin policromar.


Quijote y Sancho del bar Indalo


Otro bar cercano, la antigua La Botica -ahora Casa Rojas-, situado en la esquina de la plaza de Cervantes con la calle de Libreros, cuenta con otro Quijote también confeccionado en chapa metálica, aunque en este caso su diseño difiere ya algo más del de los tres anteriores vecinos suyos.



Quijote del bar La Botica (Casa Rojas)


Seguimos con otro bar, la cervecería El Hidalgo, ubicada en esta ocasión en la vecina calle del Bedel. Este establecimiento está decorado con azulejos pintados con motivos del Quijote, y en el exterior el rótulo de la fachada recuerda inequívocamente su vínculo con este personaje, tanto en el nombre del establecimiento como en los dibujos que lo acompañan.



Rótulo de la cervecería El Hidalgo


Ya en el interior, son varios los azulejos que representan algunos de los episodios más conocidos de la novela. De todos ellos dos son de especial interés, ya que en ellos se ha imaginado una hipotética visita de don Quijote y Sancho a Alcalá, mezclando a nuestros dos personajes con motivos reales de la ciudad tales como la universidad y la antigua parroquia de Santa María, donde fuera bautizado Cervantes, esta última tomada de una antigua fotografía anterior a la guerra civil. El resultado es, cuanto menos, curioso.


Azulejos con motivos cervantinos y complutenses de la la cervecería El Hidalgo


En la calle de San Felipe, y más concretamente en la fachada del restaurante La Casa Vieja, nos encontramos con un friso de azulejos pintados en los que se representa una escena con don Quiote y Sancho en una venta, el primero contando sus aventuras a varios parroquianos y el segundo, como cabía esperar en él, comiendo ajeno a las palabras de su amo.



Motivo cervantino de La Casa Vieja


Después de tantos bares, bien está que alimentemos ahora el espíritu dirigiéndonos a la veterana librería Cervantes -su nombre es ya una declaración de principios-, ubicada en la céntrica calle de Ramón y Cajal. Durante la celebración del día del libro de 2011 su propietario colocó en el escaparate esta interesante escultura de Don Quijote en actitud pensativa.



Quijote de la librería Cervantes


Hay que abandonar ahora el casco antiguo y dirigirse a la avenida de la Alcarria, al otro lado de la estación de ferrocarril, para encontrarnos con un curioso rótulo, también de azulejos y también de un bar, en esta ocasión bautizado con el quijotesco nombre de El yelmo de Mambrino. Se da la circunstancia de que hace años este establecimiento cambió de dueño y de nombre, con lo cual el rótulo primitivo fue cubierto por el nuevo, que nada tenía que ver con la obra cervantina. Tras el traslado del bar a otro local, al retirar su rótulo apareció el original, que es el que nos interesa. Lamentablemente, tras cierto tiempo en el que el rótulo fue respetado e incluso limpiado, los nuevos propietarios del establecimiento optaron por taparlo de nuevo, con lo cual ahora mismo estas fotografías son el único testimonio de su existencia.


Rótulo cervantino de El yelmo de Mambrino. Vista general (izquierda) y detalle (derecha)


Simpática fue la iniciativa del ayuntamiento, coincidiendo con el centenario del Quijote, de adornar con diferentes personajes del libro -don Quijote, Sancho y Dulcinea- las atracciones infantiles situadas en el parque de Sementales, aunque al tratarse de tallas de madera policromada la intemperie y el gamberrismo han hecho mella en ellas. Aunque adaptadas al gusto infantil, no por ello dejan de resultar interesantes.


Don Quijote, Sancho y Dulcinea del parque de Sementales


No puedo dejar en el olvido un recuerdo al tradicional Trofeo Cervantes, instituido en 1967 por la Real Sociedad Deportiva Alcalá y donado por José Calleja y, con posterioridad a su fallecimiento, por sus herederos. Convertido, tras 44 ediciones, en uno de los torneos veraniegos de fútbol de mayor solera de España, el ganador del mismo es premiado con una artística talla en madera que representa a Don Quijote y Sancho Panza, como no podía ser de otra manera dados su nombre y la ciudad en que se otorga.



Trofeo Cervantes


Concluyo el artículo con el espectacular mural realizado por el prestigioso ilustrador argentino Miguel Rep en la medianería de la Casa Tapón que da a la plaza de los Santos Niños, el cual fue inaugurado el 13 de julio de 2011 en conmemoración del hermanamiento entre Alcalá y la ciudad argentina de Azul, famosa por su Festival Cervantino. El mural, pintado en vivos tonos amarillos y negros, representa con un estilo muy peculiar la aventura de los molinos, mientras en la parte baja, ya en blanco y negro y a modo de cómic nos encontramos con un recorrido entre Alcalá, representada por Cervantes, y Azul, con don Quijote y Sancho atravesando simbólicamente el océano. El propio Rep pintará en Azul un segundo mural que será inaugurado en noviembre de 2011, durante el V Festival Cervantino de la ciudad argentina.

Esperemos, eso sí, que los vándalos lo respeten...


Mural de la Casa Tapón. Vista general (izquierda) y detalle (derecha)



Ver también Las esculturas de don Quijote en Alcalá

Publicado el 21-5-2005, en el nº 1.905 de Puerta de Madrid, como parte del artículo titulado Dos Quijotes... y un crucifijo

Actualizado el 23-7-2011